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jueves, 21 de octubre de 2010

ESCULTOR DONATELLO

DONATELLO



Retrato de Donatello realizado en el siglo XVI. Museo del Louvre.

BIOGRAFÍA

Donatello fue el hijo de Nicolo di Betto Bardi, un cardador de lana, y nació en Florencia, probablemente en 1386. Su padre era de vida tumultuosa que participó en la revuelta de los Ciompi, un levantamiento popular del año 1378, organizado por los cardadores de lana. Nicolás Maquiavelo describió esta revuelta años más tarde (1520-1525), dentro de su Historia de Florencia. Más tarde, su padre, también participó en otras acciones en contra de Florencia, que le condujeron a ser condenado a muerte y después indultado, fue un personaje muy diferente a su hijo, que era noble, elegante y delicado, por sus amigos y demás artistas era conocido bajo el nombre de Donatello.
Según unos informes de Vasari, el artista pasó sus últimos días abandonado por la fortuna, sus últimos años a consecuencia de una enfermedad paralizante los pasó en la cama y sin poder trabajar.
Murió en Florencia en el año 1466 y se dispuso su enterramiento en la Basílica de San Lorenzo en la cripta debajo del altar y al lado de la tumba de Cosme el Viejo. Entre los hombres que portaron el ataúd se encontraba Andrea della Robbia. El cenotafio de Donatello fue realizado en 1896 por el escultor Raffaello Romanelli.
A su muerte aún le quedó la deuda de 34 florines de pago por el alquiler de su casa y esto ha dado lugar a debatir sobre su estado real de pobreza, pero la cuestión parece más bien relacionada con su total indiferencia en los asuntos financieros, que en toda su vida demostró tener el artista, por las cuestiones económicas. Muchas anécdotas dan testimonio de esta actitud, como cuando en el momento de su mayor apogeo de trabajo en su taller, solía colgar una cesta llena de dinero, del que sus ayudantes podían aprovechar libremente, según fuera necesario. Los honorarios que recibió por su trabajo le habían asegurado grandes ganancias y también por otra parte Cosme de Médicis le había concedido una paga vitalicia semanal hasta el fin de su vida.
El artista, según Vasari, fue educado en la casa de la familia Martelli; y, es cierto que recibió su primera formación, en un taller de orfebrería. Entre 1402 a 1404 viajó a Roma con Brunelleschi, para estudiar el arte de la Antigüedad. Vieron gran cantidad de ruinas antiguas que pudieron estudiar y copiar para posteriormente inspirarse en ellas. Vasari afirma que hacían excavaciones en busca de «trozos de capiteles, columnas, entablamentos y restos de edificios».[]Su estancia en Roma fue decisiva para el completo desarrollo del arte italiano en el siglo XV, fue durante ese periodo que Brunelleschi estudio las medidas de la cúpula del Panteón y de otras construcciones romanas. Las construcciones de Brunelleschi y los monumentos de Donatello fueron la expresión suprema del espíritu en la era en que la arquitectura y la escultura ejercieron una potente influencia en los pintores de esta época.
Donatello, en 1404 regresó solo a Florencia, para trabajar en el taller de Lorenzo Ghiberti, donde ayudó en la realización de la cera para la fundición de los modelos de la puerta norte del Baptisterio de San Juan, hasta 1407. Esta actividad le permitió adquirir los conocimientos fundamentales de joyería y orfebrería. De hecho, en 1412 existe una nota en el registro de la corporación de pintores que lo nombra como orfebre.

10 OBRAS


PRIMERA OBRA

Pequeños profetas (1406-1408), Puerta de la Mandorla en catedral de Santa Maria del Fiore, Florencia.El Pequeño profeta de la izquierda es el atribuido a Dionatello.
El Pequeño profeta realizado para el exterior de la Puerta de la Mandorla en la catedral de Santa María del Fiore en Florencia, está considerado como de los primeros trabajos producidos por Donatello. Sin embargo hay una controversia sobre su atribución, al margen de las diferencias estilísticas entre las dos figuras de los pequeños profetas, que pueden ser debidas a la inexperiencia por la juventud del artista, también por la semblanza con obras similares de Nanni di Banco. En la actualidad, el profeta de la izquierda se atribuye, en mayoría, a Donatello, sobre la base de comparaciones con otras obras de la misma época, como el David en mármol. El hecho que la otra estatua es probablemente obra de Nanni di Banco, no es incompatible con los documentos de de la catedral, donde consta que Donatello recibió en 1406 y 1408 unos pagos, en recompensa por su trabajo en dos estatuas de profetas (que no son descritas con detalle); en aquel momento los dos escultores estaban asociados y participaban en la decoración de la Puerta de la Mandorla de la catedral


SEGUNDA OBRA

En 1408 se le encargó un David en mármol de medida natural, y que muestra una escultura más elaborada, para los contrafuertes del coro de la catedral; para el mismo sitio le encargaron a Nanni di Banco otra estatua en la que debería representar al profeta Isaías. Si se compara ambas esculturas se observa una flexión del cuerpo en la de Isaías que continúa siendo gótica y que parece no tener un eje central, mientras, la del David de Donatello, presenta un contrapposto perfecto. Donatello la realizó en mármol con una altura de 190 cm, la gran meticulosidad del acabado nos recuerda la influencia que aún tenía el autor del oficio adquirido durante su aprendizaje en el taller de Ghiberti.


TERCERA OBRA

San Juan Evangelista,
en el Duomo, Florencia.
Esta obra no se ha de confundir con una versión posterior sobre el mismo tema del David que realizó en bronce. En este primer David tiene un rostro poco expresivo, con una corona de amaranto, símbolo profano, y lo s miembros alargados aún recordando el estilo gótico tardío, muestra una colocación de contraste, con el punto de soporte en una pierna, correspondido con una torsión del tronco opuesta, con lo que forma el clásico contrapposto, el detalle de las manos indican un estudio profundo de anatomía. En 1416 fue trasladado al Palacio Vecchio y se constituyó como emblema de la ciudad, añadiéndosele una placa con la inscripción:
«PRO PATRIA FORTITER DIMICANTIBUS ETIAM ADVERSUS TERRIBILISSIMOS HOSTES DII PRAESTANT AUXILIUM»
«Los dioses dan soporte a la patria a la audacia contra los combatientes enemigos más temibles»[]
Entre 1409 y 1411 realizó la colosal figura sedente de San Juan Evangelista, que hasta 1588 ocupó una hornacina en la fachada antigua de la catedral, al lado del portal central, con otros tres evangelistas de autores diferentes: San Marcos de Niccolò di Piero Lamberti, San Lucas de Nanni di Banco, San Mateo de Bernardo Ciuffagni.[]
Desde 1990 se encuentra colocada en una capilla del Duomo. En esta obra Donatello dio expresión a su manierismo gótico tardío y no sólo con las referencias cruzadas con la noble postura de las antiguas estatuas, sino buscando una verdadera humanidad en la expresión del rostro del santo con la disposición frontal, probablemente influido por la cabeza del Júpiter capitolino, hombros y torso geométricamente simplificados de acuerdo con la concepción semicircular, en la parte inferior de la figura la estilización favorece una naturalidad más acentuada, las manos son realistas y el ropaje que envuelve las piernas aumenta los volúmenes de los miembros. La estatua con su carga de fuerza contenida representó un importante modelo para el Moisés de Miguel Ángel

CUARTA Y QUINTA  OBRA

Dos de sus obra están ubicadas en la iglesia de Orsanmichele, San Marcos y San Jorge.
Orsanmichele





San Jorge.
La iglesia de Orsanmichele, es un edificio que en su origen fue construido para convento de una comunidad de monjas, más tarde se utilizó para tribunal civil y después para mercado de cereales, hasta ser destinado al culto mariano. En 1366 las arcadas de la plaza fueron cerradas por el arquitecto Francesco Talenti y en el año 1404, se ordenó que cada «Arte de Florencia» (los gremios), colocase en una de las catorce hornacinas de las pilastras exteriores, la imagen de su santo patrón. Así Orsanmichele se convirtió en un lugar público de exposición exterior a nivel de la vista. Las estatuas, hechas por diferentes artistas y materiales, se han ido trasladando, para asegurar su conservación. La mayoría de ellas se encuentran en la planta superior de la iglesia, convertida en un museo, inaugurado en 1996.[]
Donatello participó con los encargos del San Marcos para el Gremio de los Hiladores (1411-1413), el San Jorge para el Gremio de los fabricantes de armaduras (1415-1417) y el San Luis de Tolosa para el de los Capitanes de la parte de los Güelfos (1422-1425).
San Marcos
San Marcos está retratado como un antiguo filósofo con la cabeza con barba y vestido con una túnica anudada a la cintura. El rostro está esculpido con una expresión de seriedad digna y de integridad espiritual, que recuerda la del San Juan Evangelista de unos pocos años atrás. La pierna izquierda de San Marcos, tiene una suave inclinación, en una forma ponderada, pero no quita que la actitud sea recta y solemne. El pequeño giro del cuerpo hace sobresalir ligeramente la figura de la hornacina, evitando la rigidez de una posición estrictamente frontal. La mirada del santo parece perderse en el horizonte. Con la mano izquierda, sujeta un libro abierto, que es el atributo clásico de los evangelistas. Miguel Ángel elogió esta escultura diciendo, según Vasari:«nunca había visto una figura con el aire de tan buen hombre como esta y que si San Marcos había tenido realmente estas características, entonces podía creer ciegamente en lo que él había escrito».[]
La estatua fue quitada de su lugar en 1941, para protegerla de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y, nuevamente en 1977 para empezar una restauración. En esta ocasión se limpiaron las zonas oscurecidas, que habían estado ennegreciendo la figura, para que apareciese la pátina de bronce y conseguir una armonización con las estatuas de mármol y las de bronce de Orsanmichele, se redescubrió en el modelo los restos del dorado en el cabello, la barba, las orillas de la vestidura, el libro y en el cojín donde apoya los pies la estatua. El original se encuentra en el museo de Orsanmichele y se ha colocado una copia en el exterior.
 San Jorge
El San Jorge del año 1417, con el tabernáculo obra también de Donatello, fue un encargo del Gremio de fabricantes de armaduras; el resultado venía condicionado porque, evidentemente, el gremio quería una obra donde tuviesen protagonismo las armas y armaduras. La figura, ligeramente en rotación alrededor del eje central, se basa en la superposición de tres líneas ovales: la cara con las cejas, el pecho y el escudo. El trazo de la cabeza, en la dirección opuesta a la del torso, es un recurso del artista para dinamizar la obra.[]
El bajo relieve en piedra de la base, probablemente añadido dos años más tarde, fue tallado con la técnica de stiacciato; es uno de los primeros ejemplos de una perspectiva central de punto de fuga, con carácter horizontal y que converge en el grupo central, con la representación de San Jorge salva a la princesa, sacado de La leyenda dorada de Jacobus de Voragine. Las líneas de la capa, la armadura del santo y las alas abiertas del dragón, que captan la atención de la mirada del espectador, están en la línea del estilo gótico tardío. Pero la nueva concepción del espacio, que parece extenderse más allá del marco del bajo relieve, son también punto de referencia. Como lo es la innovadora función de la luz que sobresale del punto focal de la acción.

SEXTA OBRA

San Luis de Tolosa
San Luis de Tolosa lo realizó en el año 1423 en bronce dorado, esta pieza se encuentra en el Museo dell'Opera de la Santa Croce, pero originalmente estaba en un tabernáculo diseñado por Donatello. Este tabernáculo pertenecía a los güelfos; cuando éstos perdieron poder, la tuvieron que vender, entre 1459 y 1460, fue comprada por la corporación gremial de los comerciantes, que cambiaron la obra por el grupo escultórico de La incredulidad de Santo Tomás de Andrea Verrocchio. Como se pudo observar en una restauración de la escultura de San Luis, la construcción fue hecha a base de piezas fundidas que se ensamblaban entre sí, la mitra y el báculo pastoral se pueden quitar como piezas sueltas y la mano derecha del santo en posición de bendecir, es un guante vacío.


SÉPTIMA OBRA

Crucifijo

Hay otra referencia sobre un trabajo de esta primera época, de un crucifijo en madera policromada, que se nombra en un informe de Vasari, con motivo de una especial competición entre Brunelleschi y Donatello:
... hizo un Crucifijo de madera, que, cuando lo hubo acabado, lo mostró a Brunelleschi, muy amigo suyo, para saber su opinión. Este, que por las palabras de Donatello esperaba ver algo mucho mejor, al mirarlo se sonrió. Y Donato le rogó, por la amistad que entre ellos había, que le dijese su parecer. Por lo que Filippo, que era muy liberal, repuso que le parecía que había puesto en la Cruz a un campesino y no un cuerpo semejante a Jesucristo, que era más delicado y en todas sus partes el más perfecto de forma humana jamás creada..
Donatello ante esta cruel crítica invitó a Filippo Brunelleschi a producir un trabajo mejor que el suyo. Ante el crucifijo realizado por su amigo, Donato fue leal y admitió que había sido vencido.
Su datación se coloca entre 1406 y 1408 y como en su obra de los pequeños profetas, en su atribución hay algunas dudas expresadas creyendo que puede haber sido realizado por Nanni di Banco, aunque esta teoría no tiene grandes seguidores. El cuerpo del crucifijo de Donato está realizado según el deseo del comitente, la Orden de San Francisco, con un realidad del sufrimiento humano y un patetismo para llegar al pueblo llano, refleja la agonía de Cristo, con lo ojos parcialmente abiertos, la boca abierta y el cuerpo relajado. Se encuentra en la Basílica de Santa Cruz (Florencia).[]

OCTAVA OBRA

Marzocco

Se le encargó a Donatello la ejecución del Marzocco en el año 1419, con ocasión de la visita a Florencia del papa Martín V, para su colocación en la escalinata que conducía a las habitaciones papales de Santa Maria Novella. Un marzocco es una escultura representando a un león, símbolo del poder popular en la República de Florencia, y que Donatello supo sacar toda la gran majestad en la descripción del animal heráldico. El año 1810 fue erigido en la Plaza de la Signoria, y más tarde, reemplazado por una copia y trasladado el original al museo del Bargello.[]
 Entre los años 1415 y 1426, realizó cinco estatuas talladas para el campanario de la catedral: Profeta imberbe, Profeta pensativo (ambos en 1415), Sacrificio de Isaac (1421), el Profeta Habacuc conocido como Il Zuccone (1423-1425) y el Profeta Jeremías . Donatello caracterizó a los profetas de la torre de acuerdo con el modelo clásico del orador. Estas estatuas de medida más grande que del natural, se sabe que eran retratos de ciudadanos reales, no idealizados; la grandeza y la dignidad de la persona ,viene dada por el gesto y por el efecto del claroscuro de los pliegues de sus vestiduras. Las esculturas fueron trasladadas en el año 1937 al Museo dell'Opera del Duomo (Florencia), colocándose unas copias en el campanario.[]

NOVENA OBRA

Profeta imberbe

El Profeta imberbe, ocupó una de las hornacinas de la cara del este de la torre campanario, realizada en mármol blanco entre los años 1416 y 1418, debe su nombre a la falta de atributos iconográficos para identificar al profeta que se refiere, está caracterizada con vestiduras clásicas y la postura de un orador, con una expresión en su rostro de gran realismo. Los pliegues de sus vestidos son profundos para conseguir un fuerte claroscuro, así como muestra unos fuertes y decididos gestos en su mano izquierda para señalar la cartela donde muestra su profecía.[]

DÉCIMA OBRA

El profeta pensativo

El Profeta pensativo, instalado en el tercer orden del campanario de la catedral, es del año 1418 y está realizado en mármol. Como pasa con el Profeta imberbe, no ha sido posible identificar al personaje que representa. Su rostro tiene una gran semejanza con el San Marcos de Orsanmichele, realizado por Donatello poco tiempo antes. Su ejecución fue hecha con unos trazos que muestran la grandeza y la dignidad del representado, con el típico gesto de actitud pensativa profunda que lo consigue el artista, llevando la mano derecha como si estuviera mesándose la barba.[]
                                                       
CRÍTICA
Su arte fue desarrollada en el siglo XV, en el cuatrochento, Donatello trabaja con todo tipo de material: madera, mármol, bronce y piedra tallada. Todas sus obras son de carácter religioso.

 
 

miércoles, 20 de octubre de 2010

ARTE GÓTICO. 3escultores, 3pintores y 3 arquitectos.

ESCULTORES DEL GÓTICO

Claus Sluter



Sluter probablemente trabajó en Bruselas antes de trasladarse a la ciudad de Dijon, donde desde 1385 hasta 1389 fue asistente de Jean de Marville, escultor de la corte de Felipe el Atrevido, Duque de Borgoña. Desde 1389 hasta su muerte desempeñó el cargo de escultor de corte. Entre el 24 de septiembre de 1405 y el 31 de enero de 1406, murió en Dijon. Fue sucedido por su sobrino Stephan Sluter de Werve, que continuó con el cargo de su tío.
Aunque Sluter ha sido encuadrado dentro de los denominados estilo suave y gótico internacional, su estilo realista apunta al futuro y tiene una gran influencia en el desarrollo la escultura del siglo XV. Fue el más importante escultor de la Europa septentrional de su época y considerado pionero del realismo nórdico. Restauró la escultura figurativa a escala monumental y naturalismos propios de la época clásica. Su trabajo de madurez es muy emotivo, atento a las expresiones faciales y los detalles de sus esculturas, lo cual puede verse en particular en sus característicos ropajes pesados, que muchos otros imitaron más tarde.

Sus obras

 Sepulcro de Felipe el Atrevido


Sluter fue responsable, en parte, del sepulcro de Felipe el Atrevido, en el que parece que trabajó desde 1385, pero fue acabada con el sucesor de Sluter, Claus de Werve. La parte alta del sepulcro incluye una imagen idealizada del duque, acompañado por dos ángeles y un león. A su alrededor, cuarenta plañidores en la parte baja, en forma de encapuchados, tema que alcanzó posteriormente gran difusión.

Portal de la Cartuja de Champmol


Su segundo gran trabajo es el programa escultórico de la portalada de la Cartuja de Champmol, mandada construir por Felipe el Atrevido cerca de Dijon. Se representa a María con el Niño (1391), presidiendo el parteluz, flanqueados por la pareja fundadora, Felipe y Margarita III de Flandes en el espacio de las jambas, con ménsulas y doseletes muy decorados. Aparecen también en el conjunto las figuras de san Juan y santa Catalina presentando a los donantes. Todas las esculturas del conjunto exhiben amplios vestidos y mantos, de complicados pliegues, que les otorgan una apariencia aristocrática. Es de destacar la presencia de los comitentes en un espacio reservado hasta ese momento a las figuras sagradas.

 El Pozo de Moisés


Dijon mosesbrunnen2.jpg
De sus obras, la más famosa que ha llegado a nuestros días es el Pozo de Moisés (1395–1403), creado para el claustro de la Cartuja de Champmol. En principio, era un calvario monumental para el claustro, con seis figuras de profetas en la base de la fuente: Moisés, David, Jeremías, Zacarías, Daniel e Isaías y, sólo como fragmento, la Crucifixión. Parece que la obra se basó en la idea de la fuente de la vida (fons vitae). Las esculturas aparecen totalmente liberadas del marco, además de estar dotadas de un naturalismo extremo. Los tipos humanos son corpulentos, de volúmenes rotundos y gran monumentalidad. Esto se debe en parte a la forma de esculpir los ropajes, que tiene un caracter pesado y voluminoso con pliegues gruesos y profundos, muy peculiar del maestro. Es característica también la forma de captar las expresiones, convirtirtiendo las esculturas en auténticos retratos.


Gil de Siloé

Vida y estilo

Gil de Siloé es una de las máximas figuras de la escultura hispánica, y europea por extensión, del siglo XV, cuando las formas del gótico postrero, hibridadas por las del arte mudéjar y las influencias flamencas de tipo flamígero, dieron origen al estilo gótico isabelino, exclusivo de España, del que Gil de Siloé es representante emblemático.
Los nombres por los que es conocido evidencian la confusión que rodea su origen. En algunos documentos se le cita como Gil de Emberres (Amberes), por lo que se cree fuera originario de Flandes en otros como Gil de Urlianes, por lo que podría venir de Orleans. El nombre que habitualmente se repite en los documentos es el de Maestre Gil; sólo en algún momento muy concreto se añade la palabra Siloe, y aplicada sobre todo a su hijo Diego. Para algunos era Abraham de Nürenberg a quien trajo a España Alonso de Cartagena, para otros en cambio provenía del mundo de los conversos. “En definitiva, estamos ante alguien venido de fuera con un bagage de formación nórdica, donde acusa lo flamenco, aunque en parte tampoco le es ajeno lo germano”[6] y aún esto es para algunos discutible, pues imaginan podría ser burgales hijo de algún oficial que acompañó a Juan de Colonia cuando se asentó en la ciudad.[7]
Desconocemos cómo apareció en Burgos, y cómo enlazó con la familia Colonia; si fue por parentesco, por misma nacionalidad ó por afinidad artística. El hecho es que Juan y Simón de Colonia,-los dos grandes arquitectos de las postrimerías del gótico-, y,-el gran imaginero-, Gil de Siloe vivieron unidos en permanente colaboración.
Su nacimiento puede datarse alrededor de 1440-50 y probablemente no mucho antes.
Desarrolló su actividad en Castilla y más concretamente en la ciudad de Burgos y sus alrededores. Está documentado entre los años 1470y 1501 fecha probable de su fallecimiento en la capital castellana. En este lapso de tiempo pueden distinguirse dos períodos muy diferentes. En el primero, 1470-1486, vida y obra aparecen entre brumas en la que apenas se dibujan los contornos; en el segundo, 1486-1501, las vemos ya nítidamente dibujadas dirigiendo Gil un gran taller y con una vida acomodada.
Casó con una hija de Pedro de Alcalá, con la que tuvo dos hijas y dos hijos, uno de los cuales fue el famoso Diego de Siloe, artista que destacará fundamentalmente como arquitecto en el Renacimiento.
Su estilo es recargado, decorativista y muy minucioso, dotado de un extraordinario virtuosismo técnico.

Obra principal

Cartuja de Miraflores
Sus obras más importantes se encuentran en la Cartuja de Miraflores. El conjunto cartujano, emplazado en la capilla mayor del monasterio, lo integran tres elementos: en el centro del presbiterio, los sepulcros de bultos yacentes, ricamente ataviados, de los reyes castellanos Juan II e Isabel de Portugal, formando ambos un único conjunto de planta estrellada de ocho puntas; adosado al muro del Evangelio, el sepulcro del infante Don Alfonso, y en la cabecera, el retablo principal.
Detalle del Sepulcro de los reyes Juan II e Isabel de Portugal. Cartuja de Miraflores.La forma en planta del monumento funerario es la de una estrella de ocho puntas (intersección de un rombo y un rectángulo); por su gran superficie hubo lugar en ella para diversas imágenes, además de para las yacentes de los reyes. Del conjunto sobresale el virtuosismo con que está trabajado el brocado del vestido real.
Las cuentas del monasterio hablan de que se emplearon 158.252 maravedises en el alabastro (traído de Cogolludo -Guadalajara- y lugares limítrofes) y que el precio del trabajo se elevó hasta 442.667 maravedises (es decir, casi las tres cuartas partes del total).
Sepulcro de los reyes Juan II e Isabel de Portugal, obra de Gil de Siloé, en la Cartuja de Miraflores.
Los sepulcros reales, facturados en alabastro, que las manos del artista moldea como si estuvieran realizados en cera, reclamaron a Siloé cuatro años de trabajo, entre 1489 y 1493. Fueron un encargo de la reina Isabel la Católica, hija de los monarcas, y en ellos el virtuosismo del autor llega a extremos de difícil superación.
En el encargo de los sepulcros hubo mucho más que la intención de cumplir con un deber real y filial. Por una parte Isabel señalaba con claridad cual era el árbol genealógico correcto de la dinastía, al tiempo que olvidaba de un modo consciente a su hermanastro Enrique IV no querido; por otra, en un momento en que la aristocracia construía los más ostentosos recintos funerarios conocidos hasta entonces, pretendía que lo que se hiciera en la Cartuja fuera ejemplar como símbolo de afirmación monarquica.

Giovanni di Balduccio

 

Ver imagen en tamaño completoVida y estilo

Giovanni di Balduccio (Pisa, c. 1290 -? Después de 1349) fue un escultor italiano. Estuvo activ o entre los años 1317 y 1349, fue uno de los discípulos revelantes de Andrea Pisano.
Fue uno de los artistas que crearon la famosa Arca de San Pedro Mártir en la capilla Portinari de la Basílica de Sant'Eustorgio en Milán, un trabajo realizado en 1339. También trabajó en el portal de la iglesia de la familia Brera en la misma ciudad, a continuación, colaboró en un monumento en Sarzana y otras obras en San Casciano in Val di Pesa.
  • Arca de San Pedro Mártir (1335-1339, Milán, la Iglesia de Sant'Eustorgio) encargado por Azzone Visconti
  • La Anunciación (1334, San Casciano Val di Pesa, la iglesia de Santa María del Prato): púlpito con la Anunciación, una obra temprana realizada por el autor en la Toscana.
  • Tumba Guarnerio Antelminelli (1324, iglesia de San Francesco Sarzana)
  • Tumba de Azzone Visconti, la iglesia de San Gottardo en Corte, Milán
  • Altar (iglesia de San Domenico en Bolonia)


PINTORES DEL GÓTICO


Nuno Gonçalves

Altar de San Vicente, detalle del ala: Los caballeros con el fundador arrodillado, obra de Nuno Gonçalves, 1465-1467, tabla, 207 × 61 cm, Museu Nacional de Arte Antiga, Lisboa.Nuno Gonçalves o Nuño Gonçalves, fue un pintor portugués del siglo XV, perteneciente a la última fase del gótico, estilo flamenco, también conocido como prerrenacimiento. Es uno de los mejores pintores de la Europa de su tiempo.[1]
Poco se conoce de su vida. No se sabe ni la fecha de nacimiento ni la de su muerte. Su nombre consta documentado en 1463 como pintor de la corte de Alfonso V, pero ninguno de sus trabajos llegaron a nuestros días. Parece que estuvo activo entre 1450 y 1490.
Se cree ser el autor del retablo de San Vicente, llamado en portugués "Painéis de São Vicente de Fora". Son dos grandes paneles conservados en el Museo Nacional de Arte Antigua, en Lisboa. En esta obra, de un estilo seco pronunciado pero de un realismo poderoso, describe las figuras prominentes del corte portuguesa de la época, como Enrique el Navegante, el infante niño don Juan y Alfonso V de rodillas, incluyendo lo que parece ser uno autorretrato, y donde se puede ver el conjunto de la sociedad, desde la nobleza y el clero hasta el pueblo.
Nuno Gonçalves con paleta, representado en el Monumento a los Descubrimientos.La única referencia que usan los historiadores de arte para apoyar su autoría sobre el retablo de san Vicente es la de Francisco de Holanda, en el siglo XVI. Menciona una gran obra de arte hecha por Nuno Gonçalves y que se deduce que son estos paneles. Se ha especulado igualmente que el padre de Hugo van der Goes colaboró en la pintura del panel, pero no hay pruebas concretas. Desde su descubrimiento a finales del siglo XIX ha habido mucha discusión sobre la identidad del pintor y los personajes que se muestran en los paneles. Incluso la afirmación de que el príncipe Enrique el Navegante aparece en el tercer panel es todavía discutida. No obstante, los paneles de san Vicente se ven como la cumbre del arte portugués antiguo.
El museo regional de Aveiro muestra un retrato de la princesa santa Juana atribuido a Nuno Gonçalves.
Está representado, entre otras figuras históricas, en el Monumento a los Descubrimientos (Padrão dos Descobrimentos) en Belém cerca de Lisboa.
Arnau Bassa
Retablo de San Marcos, 1346, Basílica de Santa María, Manresa.Arnau Bassa. Pintor español del siglo XIV.
Fue hijo y díscípulo del también pintor Jaume Ferrer Bassa, con quien colaboró en numerosos trabajos.
Introductor en su pintura de elementos procedentes de la escuela de Aviñón, aunque definitivamente se decantó por el gótico italianizante, siendo uno de los máximos exponentes de este género en Cataluña.
Su obra individual, está documentada entre los años 1345 y 1348, aunque se sabe que trabajaba en el taller de su padre desde antes de estas fechas.
La primera obra que ha sido posible documentar a su nombre es el retablo de San Marcos que pintó para el gremio de zapateros de Barcelona, mencionado en un documento fechado el 11 de diciembre de 1346, destinado a la capilla que el gremio tenía en la catedral de Barcelona, trasladada más tarde a la Colegiata Basílica de Santa María (Manresa).
En 1347 firmó junto con su padre el contrato para la realización del retablo de San Jaime para el monasterio de Jonqueres, en el que la figura de San Jaime está atribuida a Arnau; el retablo se haya actualmente en el Museo Diocesano de Barcelona.
Participó en el retablo del Palacio Real de La Almudaina en Palma de Mallorca (conservado en el Museo Nacional de Arte Antigua) de Lisboa, terminado por el taller de Ramón Destorrents, a la muerte de los Bassa (padre e hijo) alrededor de 1348 por causa de la epidemia de peste.
Pedro Berruguete
Pedro Berruguete nació en Castilla y sus primeras obras delatan este origen y su adscripción a los modos gotizantes que predominaban en el arte de la época. Su aprendizaje artístico es bastante desconocido. También plantea muchas incógnitas su viaje a Italia para trabajar en el Palacio ducal de Urbino, donde habría coincidido con el flamenco Joos van Wassenhove (Justo de Gante). En Italia habría pintado una serie de retratos como, por ejemplo, el de Sixto IV que se encuentra en París, en el Museo del Louvre. También el retrato de Federico de Montefeltro con su hijo Guidobaldo (Urbino, Palacio ducal), además de colaborar en obras de otros autores, como Piero della Francesca. Además del citado documento de 1477, el testimonio más antiguo de la presencia de un pintor español en la corte de Urbino se encuentra en la obra de Pablo de Céspedes, quien en su Discurso de la comparación de la antigua y moderna pintura y escultura, escrito en Córdoba en 1604, establece una clara diferencia entre "Berruguete el viejo, padre de Berruguete" y el «otro español que en el palacio de Urbino, en un camarino del duque, pinto unas cabezas a manera de retratos de hombres famosos, buenas a maravilla».[3] Después de su presunta estancia italiana, Berruguete habría regresado a Castilla, donde parece que encontró una buena clientela en el estamento eclesiástico, de ahí que sus obras a partir de este momento sean predominantemente religiosas.
Lo cierto es que en 1478, sólo un año después de ser mencionado en Urbino «Pietro Spagnuolo» y cuatro antes de la fecha probable del retrato del duque de Urbino, Pedro Berruguete contrajo matrimonio en Paredes de Nava, fechándose en ese mismo año sus tablas de Santa María del Campo.[4]
Según Juan Agustín Ceán Bermúdez aparece documentado en Toledo en 1483, lugar en el que decora los muros de la Capilla del sagrario viejo de la catedral, aunque la documentación subsiste remite más bien al año 1493.[5] Tras la que habría sido una primera estancia toledana habría vuelto a su población natal y ejecutado el retablo de Santa Ana y la Virgen (1485-1488). En esta fecha vuelve a Toledo y, tras un periodo de silencio documental, trabaja de nuevo en dicha ciudad en 1494. Recibió un encargo del inquisidor Tomás de Torquemada, realizando el retablo mayor del convento de Santo Tomás de Ávila. Destaca de este retablo la pintura Auto de Fe presidido por Santo Domingo de Guzmán que se encuentra en el Museo del Prado. Su última etapa transcurre en Paredes de Nava donde pinta obras como el parcialmente desaparecido retablo de Guaza de 1501. En su pintura destaca la influencia del Renacimiento italiano, en el hecho de querer enmarcar las figuras y las acciones en el espacio, mediante la utilización de la luz y la perspectiva. Cuando vuelve a Castilla, pierde el interés por el detalle y sus figuras se vuelven más sobrias, quizá como adaptación de su estilo a los gustos más arcaicos de sus comitentes.
Rey David, en la Iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava.[editar] Obra
Primera etapa
Primera etapa (entre 1470 y 1471) antes de partir hacia Italia: Verificación de la cruz de Cristo de la iglesia de San Juan de Paredes de Nava o la Adoración de los magos de la colección Várez Fisa.
Segunda etapa
Segunda etapa y supuesto viaje de aprendizaje en Italia (1471-1483). No se conservan demasiados testimonios de la obra de Berruguete en esta época, y los que existen son controvertidos en cuanto a autoría. Destaca sobre todo el Retrato de Federico de Montefeltro y su hijo Guidobaldo (Galería de las Marcas, Urbino), excelente y original muestra de retrato "de aparato" en un interior; y la serie de Hombres Ilustres, repartida entre varios museos, entre ellos el Louvre. Esta estancia italiana se habría visto interrumpida por un viaje de retorno a Paredes de Nava en 1478 para contraer matrimonio, regresando luego a Italia.
Tercera etapa
Tercera etapa (1483-1503) de creación en Castilla. En este momento adapta el estilo que aprendió en Italia a los gustos de la clientela castellana, más conservadora y apegada a las maneras del Gótico.
En Santa María del Campo (Burgos), en la iglesia de la Asunción, se conservan dos obras importantes de este periodo: Decapitación del Bautista y Bautismo de Cristo. Ambas formaron parte de un Retablo de la vida del Bautista en origen, estando datadas entre 1483 y 1485, es decir, estaríamos ante unas de las primeras obras de esta tercera etapa castellana. Las innovaciones en composición y perspectiva traídas de Italia se hacen evidentes en estas dos obras. En la Decapitación, utiliza como fondo una arquitectura inspirada lo que hacía Francesco Laurana en ese momento en Urbino.
Quizá su obra maestra de esta época sea el retablo mayor de la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava (Palencia), donde a pesar de recurrir a elementos arcaizantes (composición frontal, fondo dorado), logra una galería de retratos de intenso verismo.
La Anunciación de la Cartuja de Miraflores destaca por el detallismo en los objetos y el interesante juego de perspectivas, que crea una perfecta ilusión espacial. En todas estas obras las figuras aparecen muy individualizadas, y el dominio del espacio, la perspectiva y la composición se enriquece con un certero sentido del dibujo y una sabia utilización del color.
Su último encargo fue el retablo mayor de la catedral de Ávila, que no pudo concluir debido a su muerte. Pintó para esta obra, de aparatosa arquitectura tardogótica, varias tablas con historias de la vida de Cristo para el cuerpo del retablo, y figuras de patriarcas destinadas a la predela. En estas pinturas, quizá por deseo de los comitentes, se ajusta a los esquemas gotizantes que imperaban en Castilla en ese momento, utilizando el fondo de oro y composiciones algo rígidas. Las figuras son de un canon más robusto y monumental que en obras anteriores, quizá con el fin de que destacaran en la lejanía de la capilla mayor. La muerte del maestro hizo que el retablo fuera concluido por Juan de Borgoña.
En el año 2003, con motivo de la conmemoración del V centenario de la muerte del pintor, se le dedicó una completa exposición monográfica en su localidad natal, Paredes de Nava, que reunió lo mejor de su pintura y permitió esclarecer algunos aspectos de su vida y obra.


ARQUITECTOS

Giorgio Vasari

(Arezzo, 30 de julio de 1511Florencia, 27 de junio de 1574) fue un arquitecto, pintor y escritor italiano.
Es célebre sobre todo por sus biografías de artistas italianos, colección de métodos, anécdotas, rumores y leyendas recogidas en su libro Vida de los mejores arquitectos, pintores y escultores italianos (Vite de' più eccellenti architetti, pittori, et scultori italiani, da Cimabue insino a' tempi nostri15421550; segunda edición ampliada en 1568), fuente primordial para el conocimiento de la historia del arte italiano.

Aprendizaje

A edad muy temprana se convirtió en alumno de Guglielmo da Marsiglia —destacado pintor de vidrieras— a quien fue recomendado por su pariente el pintor Luca Signorelli. A los dieciséis años el cardenal Silvio Passerini lo envió a estudiar a Florencia donde frecuentó el estudio del escultor Baccio Bandinelli y se trató con el círculo de Andrea del Sarto y de sus alumnos Rosso Fiorentino y Jacopo Pontormo. En Florencia conoció a Miguel Ángel, a quien reverenció toda la vida, próximo a marchar a Roma, y cuyo estilo de pintura influyó en el suyo poderosamente.
En 1529 visitó Roma y estudió las obras de Rafael y de otros artistas romanos de la generación anterior. Fue empleado regularmente por patronos de la familia Médicis en Florencia y Roma y trabajó también en Nápoles, Arezzo, Pisa, Bolonia y Módena.

Fama

Vasari disfrutó de una alta reputación durante su vida y amasó una considerable fortuna. También disfrutó de la consideración de sus paisanos de Arezzo, ciudad dependiente de Florencia, donde terminó de construir en 1547 una bella casa, ahora museo consagrado a él, a cuya decoración dedicó mucho esfuerzo. Fue nombrado representante del consejo municipal de su ciudad natal y finalmente ostentó el cargo supremo de gonfaloniere. Fue también coleccionista de dibujos, que en algunos casos le sirvieron para formular los juicios artísticos que incluyó en sus Vidas.
El manierismo de Vasari fue más admirado durante su vida que después. Se debe entender que Vasari era en cierto modo un romántico, lúcido y entusiasta ante el papel novedoso que estaba desempeñando en el arte el movimiento realista en el que participaba y al que puso nombre, en cierto modo de ruptura con el pasado. No es que al ser manierista fuera un imitador, es que se trataba de un artista tan legítimo como otros.

Obra de arquitectura

Como arquitecto, su obra principal fue el Palacio de los Uffizi, en Florencia, edificio de un clasicismo simétrico y muy elegante. También levantó el largo pasaje que conecta los Uffizi con el Palacio Pitti a través del Puente Vecchio, en 1559. Desgraciadamente hizo mucho para estropear las iglesias medievales de Santa Maria Novella y Santa Croce, en las que no respetó el coro y el trascoro y a las cuales remodeló al gusto manierista de la época. En Roma colaboró en la construcción de la Villa del Papa Julio III, Villa Giulia, iniciada en 1552, con Giacomo Barozzi da Vignola y Bartolomeo Ammanati. Varios edificios de Pistoia fueron diseñados por él.




Andrea Bregno

Quien también firmaba sus obras como Andrea de Brignonibus, Andrea de Monte Chavalo o Andreas Marmorarius, (Righeggia, Osteno, hacia 1418 - Roma, septiembre de 1506).[1] Arquitecto y escultor lombardo, el mayor representante de la escultura lombarda del Quattrocento junto a Giovanni Dalmata e Luigi Capponi. Activo también en Siena y Roma a partir de la década de los 60, alcanzó gran reputación y dejó importantes obras escultóricas y arquitectónicas.

Infancia y juventud

Nació en el seno de una reputada familia de escultores que trabajaba en el norte de Italia. Su padre, Cristoforo Bregno, llegó a tener el cargo de arquitecto del Palazzo Ducale de Venecia y fue quien se encargó de la primera formación de Andrea en su taller de Ferrara (los hermanos de Andrea, Ambrogio y Girolamo, fueron también escultores).
En la iglesia de San Pedro y San Pablo de su pueblo natal, Osteno, se conservan (según atribución de Cetti) una Virgen con el Niño de mármol y el tabernáculo, obras ambas de 1464.



Arnolfo di Cambio

también conocido como Arnolfo di Cambio, (1232 ó 1245 – 1310) fue un arquitecto y escultor florentino. Su obra arquitectónica incluye el proyecto de la catedral de Santa María del Fiore, en Florencia (1294) y la Basílica de Santa Cruz, en la misma ciudad; y la catedral de Orvieto en Italia.

Biografía

Se sabe poco tanto de la familia como de los orígenes de Arnolfo, pero parece ser que era hijo del Messer Lapo, notario en Colle di Val d'Elsa.
Arnolfo di Cambio se formó con Nicola Pisano y con él trabajó en el púlpito del Duomo di Siena (1265-1269). en el Arca di San Domenico en la Iglesia de San Domenico de Bolonia y por un periodo breve en la Fontana Maggiore de Perugia.
Después de haber dejado el taller en el 1276 ó 1277 va a Roma para trabajar bajo las órdenes de Carlos I de Sicilia y Nápoles. De estos años es probablemente el monumento fúnebre del sobrino del cardenal Annibaldi Riccardo Annibaldi.
En el 1282 crea el monumento fúnebre del Cardenal De Braye, fallecido ese mismo año, en la Iglesia de San Domenico en Orvieto.
En Roma el artista estuvo en contacto con las obras de la Antigua Roma, y absorbió las lecciones de los maestros de Cosmati, de los cuales reutilizará las partes decorativas en el cimborrio de la basílica de San Paolo (1285) y de Santa Cecilia in Trastevere (1293). En este periodo en Roma también trabaja en el pesebre de Santa Maria Maggiore, en la Iglesia de Santa Maria en Aracoeli, en el monumento al papa Bonifacio VIII (1300) y en la estatua de San Pedro de la Basilica di San Pietro.
Arnolfo di Cambio, sin querer, había ideado el primer portal de Belén esculpiendo en el 1283 ocho estatuillas que representaban a los personajes de la natividad y los Magos. Las esculturas del primer pesebre de la Historia, inicialmente insertadas en el monumento a Bonifacio VIII, en la Cripta de la Capilla Sixtina, se encuentran (aquello que todavía se conserva) en Roma, en la Basílica de Santa Maria Maggiore.
En el bienio 1294-1295 fue a Florencia, deonde desarrolla posiblemente su actividad como arquitecto. Giorgio Vasari le atribuye el proyecto urbanístico de la ciudad de nueva fundación de San Giovanni Valdarno.
En Colle di Val d'Elsa, su ciudad natal, no ha dejado ningún resto de su arte.